1º ESO

miércoles, 8 de marzo de 2017

Adriano

En "Historia del cristianismo" (Editorial Trotta, Madrid, 2003), Manuel Sotomayor escribe:

Emperador Adriano (76-138 d.C.)
“… el emperador Adriano (Publius Aelius Hadrianus) … no sólo prohibió reedificar el templo judío sino que concibió y puso en ejecución la idea de construir sobre los restos de Jerusalén una ciudad helenística-romana, a la que llamó Aelia Capitolina en su propio honor y en honor del Júpiter Capitolino romano. Éstas y otras razones, como su política helenizante en general, agudos problemas sociales y abusos de los administradores imperiales, provocaron una nueva insurrección, capitaneada esta vez por Simón bar Kochba, poderoso e intransigente cabecilla, que infligió graves derrotas a los romanos y llegó a dominar casi toda la nación. No obstante, la insurrección fue sofocada en sangre a finales del año 135.

La nueva ciudad de Aelia Capitolina borró las huellas de la antigua Jerusalén. De menor extensión que la de Jerusalén destruida por Tito…



Si la Jerusalén judía quedó así materialmente borrada, el cambio en la población fue todavía más radical, si cabe. Quedó terminantemente prohibido por decreto del Senado y bajo pena de muerte la presencia de circuncidados en Aelia Capitolina y en sus alrededores, lo que excluía de esa zona tanto a judíos ortodoxos como a judíos seguidores de Jesús. La colonización de la nueva ciudad se realizó con elementos étnicos no judíos…

Se discute si pudo existir también en la ciudad una pequeña comunidad judeo-cristiana que, en todo caso, se mantendría al margen de toda comunión con el resto de la cristiandad. (Páginas 191-195)

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